Nuestros recolectores

Tuber Melasnosporum

Cazadores de trufas

La trufa negra es un hongo que se encuentra bajo tierra durante todo su periodo de germinación y desarrollo. Suele encontrarse a una profundidad de entre 15 y 25 cm desde la superficie. Esto hace que no sea posible comprobar su ubicación ni estado de maduración a simple vista y abrir el terreno a ciegas no es una opción viable, debido a que podemos cortar el proceso de maduración de la trufa e invalidar las matas correspondientes para una temporada.

Por ello, sabíamos qué al igual que era muy importante conseguir una selección de especies, un terreno y un clima adecuados para el desarrollo de un fruto de calidad; no lo era menos disponer de un sistema que sirviera para cosechar la trufa en su momento óptimo, y siempre mediante métodos 100% naturales que respetasen los tiempos de la producción y no afectasen a las características del terreno.

Con esta idea en mente y tras comprobar de primera mano que, tras un proceso de aprendizaje en clave positiva, nuestras perras participaban en la recolecta como si de un juego se tratase, nos decidimos a crear un espacio de entrenamiento canino, dedicado a despertar en nuestros animales el interés por “cazar” trufas aprovechando sus instintos naturales de búsqueda y su fino olfato. Hoy en día no deja de sorprendernos su capacidad de detectar una trufa madura enterrada a varios centímetros de la superficie en terrenos muchas veces congelados.

Ya desde pequeños, mediante juegos con objetos impregnados en trufa, se enseña a los cachorros a olfatear y rastrear el terreno marcando donde hay una trufa madura, obteniendo, así como recompensa un premio cada vez que indican una localización de la misma.

En periodo de recolección un perro, ya formado, rastrea la finca en busca de trufa durante breves periodos de tiempo, dejando siempre que se quede con ganas de más. Para ellos es un juego, y no debe perder nunca ese carácter. Por supuesto, el resto del tiempo, nuestros perros se dedican a jugar, comer, pasear y descansar.  Nuestro objetivo, como truferos es la recolección, pero, como amantes de los animales, lo prioritario es siempre cuidar y mimar a nuestros animales, respetando sus tiempos y sus necesidades. En esto mandan ellos.

No pueden hablar, pero dicen mucho si se sabe escucharlos y sin ellos nada de esto sería posible.

 Seleccionando perros con especiales cualidades olfativas y gusto por este “juego” utilizamos principalmente razas como Cocker Spaniel, Drahthaar y Lagotto Romagnolo.

La mítica Ikatz, fue nuestra primera perra entrenada para la búsqueda y marcaje de trufa madura, desde entonces son varios los ejemplares que hemos incorporado a nuestra escuela.

Este es un deporte de equipo; ellos dicen “aquí” y, tras darles su premio y montar una fiesta, comienza nuestra tarea de recolección, en la que debemos tener especial cuidado para no dañar el fruto en el proceso, ya que el Tuber Melanosporum es muy delicado.

Realizamos periódicamente cursos de Bienestar Animal.

"Son nuestros 'superhéroes' de 4 patas"