Nuestra trufa

Nuestra trufa negra ecológica

La Tuber melanosporum es uno de los productos más valorados del mundo gastronómico.

La Tuber melanosporum, conocida como trufa negra de invierno, es uno de los productos más apreciados en la gastronomía mundial. En Trufa Mudéjar llevamos más de tres generaciones dedicando tiempo, cuidado y conocimiento a su cultivo ecológico, respetando siempre el entorno y manteniendo el carácter natural de cada fruto.

Trabajamos nuestras fincas como un proyecto familiar, con procesos artesanales y un objetivo claro: obtener una trufa negra con un aroma profundo, una textura perfecta y una calidad constante temporada tras temporada.

Nuestras fincas

Nuestras fincas se encuentran en la provincia de Teruel, a una altitud cercana a los 1.100 metros. Este entorno reúne unas condiciones muy específicas que favorecen el desarrollo de la trufa negra: suelos calizos con un pH naturalmente elevado, climas extremos con inviernos fríos y veranos secos, y una tierra rica en microorganismos.

A lo largo de los años hemos seleccionadoencinas injertadas (Quercus ilex) que producen de manera natural las esporas necesarias para que el hongo se desarrolle correctamente. Este equilibrio entre árbol, suelo y clima es lo que permite que nuestra trufa madure lentamente bajo tierra y alcance una intensidad aromática excepcional.

Recolección artesanal

Un proceso natural y preciso que respeta el terreno y garantiza una trufa en su mejor punto.

El olfato que guía

Nuestras perras truferas localizan solo las trufas en su punto óptimo gracias a su olfato excepcional. Se entrenan desde pequeñas con métodos positivos, siempre mediante juego y recompensa.

Bienestar animal como prioridad

El bienestar de nuestros perros es esencial. Durante la campaña trabajan intervalos cortos para evitar fatiga y mantener motivación. El resto del año llevan una vida tranquila: juego, ejercicio y descanso, como cualquier perro querido.

Extracción delicada y respetuosa

La trufa negra crece a más de 15 cm bajo tierra, por lo que la recolección es totalmente manual. Extraemos cada trufa con cuidado para no dañar raíces ni el terreno, manteniendo sano el árbol y futuras producciones.

Selección manual y frescura garantizada

Después de la extracción, cada trufa se limpia y clasifica a mano. No usamos procesos mecánicos: aseguramos frescura, aroma y trazabilidad total desde la finca hasta el cliente, garantizando un producto auténtico y de calidad.

Calidad ecológica certificada

Nuestra trufa cuenta con certificación ecológica europea (AR-2813/PV).
Un cultivo sostenible, sin pesticidas y con trazabilidad completa desde la finca hasta el cliente.

Disponible solo en temporada